Reseña
histórica
El
club fue fundado en el año 1965 por el Sr. Eduardo Hernández, quien a poco de
su llegada a Bariloche en octubre de 1964 convocara a los
aficionados al remo existentes en la localidad. El núcleo central
fue constituido por ex-remeros de Buenos Aires del Club, Hispano
Argentino y del Club Teutonia. En esa época era Intendente de
Bariloche el Sr. Luis E. Malacrida, quien fuera designado
presidente de la flamante Institución y que recibiera del
municipio el predio que actualmente ocupa en el Brazo Campanario.
Convocada
la comunidad al desarrollo de esa
actividad deportiva se realizan en los años
1965 y 1966 regatas con participación de Clubes de Bs. As. que
atrajeron numeroso público. Estos clubes donaron los dos primeros
botes originales de nuestro club que rápidamente fueron
incrementadas a 21 embarcaciones mediante un viaje realizado a Bs.
As. por el señor
Hernández.
Conjuntamente
con la actividad del remo propiamente dicha se inicia una intensa
actividad de recuperación de la costa del predio fiscal cedido y
la construcción de un acceso o bajada, desde la ruta. Así mismo
se realizo el desmalezamiento y relleno de los bajos. En el año
1971 se inicia la construcción del galpón guardería de botes y
taller de reparaciones, baños
y gimnasio bajo techo. Esta obra se termino en el año 1973 gracias
al esfuerzo material y económico de los socios. En esa época y
hasta la instalación de la carpintería en el Club se reparaban
las embarcaciones en la Escuela Industrial del barrio Ñireco.
La obra de construcción siguió con
la confitería, que se termino en el año
1983.
El
periodo comprendido hasta el año 1986 fue una época muy productiva del Club en su
actividad especifica, el remo. Hay que destacar la obra
extraordinaria de Eduardo Hernández en el crecimiento y desarrollo
del Club en su actividad, así como también la de su discípulo Raúl
Stuke, quien durante doce años
se consagro a la formación de los talentos del remo de los que hoy
se enorgullece Bariloche y toda la Argentina; Pancho Pfaab (hijo) y
Maria Julia Garisoain, premios nacionales e internacionales.
En
los años
posteriores a este florecimiento, en el que hubo activa participación
en competencias, se produce el alejamiento de los anteriormente
mencionados deportistas. Así se produce un prolongado impasse que
culmina en el año
1995 con el derrumbe del techo del galpón por acumulación de
nieve. Esto provoca la perdida total de los botes de remo ahí
guardados. Fue la época de mayor tristeza de la institución. El Sr. Eduardo Hernández
contaba con decepción que al ver su adorado club totalmente
destruido y en manos de indiferentes, había llegado a la conclusión
que el club estaba definitivamente perdido y sin posibilidades de
resurgimiento.
Pero
existía un puñado
de personas a los que le importaba el club. Con la ayuda de
numerosos socios vitalicios se constituyó una Asamblea
Extraordinaria. Se trabajo con ahínco, y sumado a la ayuda de
donaciones y contribuciones se logro la reconstrucción del galpón
con una estructura mucho mas sólida que antes.
De
ahí en mas, paulatinamente, y con mucha seriedad ha ido
evolucionando hacia una Institución que verdaderamente cumple con
los objetivos sentados en el acta de fundación.